viernes, 29 de abril de 2011

Dejar ir lo que no será, dejar ir lo que no seré, lo que no daré; dejar ir lo que nunca existió. Quitar los pies de mi tumba.

jueves, 21 de abril de 2011

Jueves Santo

S.  Bendito sea nuestro Dios eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
C.  Amén
S.n ¡Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti!
      Rey celestial, Consolador, Espíritu de verdad, que estás en todo lugar llenándolo todo, tesoro de bienesy dador de vida ven a habitar en nosotros, purifícanos de toda mancha y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.
L.  Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.
     Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.
     Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.

Así empieza el ritual del jueves santo de la Iglesia Ortodoxa Antioquena de la Ciudad de México. Luego de varias alavanzas, se leen los salmos 3, 38, 63, 88, 103, 143, una letanía por la paz, tropario (cantos litúrgicos), la lectura de los doce evangelios (San Juan 13:31-18:1, San Juan 18:1-28, San Mateo 26:57-75, San Juan 18:28-40; 19:1-16, San Mateo 27:3-32, San Marcos 15:16-32, San Mateo 27:33-54 -al terminar el septimo evangelio se lee el salmo 51-  San Lucas 23:32-49, San Juan 19:25-37, San Marcos 15:43-47, San Mateo 19:38-42, San Mateo 27:62-66) con sus antífonas y catísmas, bienaventuranzas, y a la mitad de la misa la procesión. Intercalando las lecturas y los cánticos en español y árabe.

Éramos los únicos jóvenes en la catedral, al arzobispo se le iluminó el rostro y nos dijo que le alegraba mucho vernos ahí. Las vacasiones empezarón días atrás, pero no quise viajar, quería estar en Pesaj (kabbalah) y en las misas del jueves, viernes y sábado santo; sin embargo, despúes de una efusiva invitación a Pesaj, nos desinvitaron diciendo que el cupo ya estaba al límite y a puertas cerradas uno camina hacia otra parte... jeje, tan bonitos los templos, las iglesias, los lugares sagrados, los espacios espirituales con puertas abiertas. Ayer, uno de mis hermanos me compartió la invitación que le habían hecho al  VAIROCANA ZEN MONASTERY México, y uno no debe nunca darle la espalda a ese tipo de invitaciones, estuvimos presentes en  las enseñanzas del maestro zen Miao Tsan. Habrá quienes me llamen incongruente, o descocada por andar en tan diferentes prácticas espirituales, pero mi brujula anda con todo y yo simplemente me dejo fluir. Y Dios está a donde vaya. Pues la misa de mañana me emociona mucho y aunque representa los funerales de Cristo, es mi ritual favorito junto con el sábado santo dentro de la fe ortodoxa. Y por ella no me he movido de la ciudad. Es quizás porque el rito  se conserva tal cual desde el primer concilio eucoménico, su teatralidad, sus cánticos en árabe, lo que me atraé.

Es la segunda vez que  al estar en la catedral ortodoxa, sin tener un propósito, sin pensarlo previamente, sin desearlo ocurre que percibo siempre a dos ángeles gigantes, no es durante todo el oficio, es en un momento en el que me pierdo en los rezos, o las imagenes, o los cánticos o cuando me suelto, que dos gigantes, como dos columnas muy fuertes me acompañan, aunque también tengo la sensación de que la iglesia caerán en ruinas, pero que esos dos ángeles permanecerán. No deseo, ni quiero que la catedral caiga, es sólo una sensación. Pero mi experiencia del jueves santo no fue sólo esto, quise conecatrme con los evangelios, y en mi cabeza hacía una recreación, tejiendo ficciones, sintiendo escalofríos al poner mis pies en los tiempos de Jesús, pero una mala lectura, u otra intervención sopresa, me desconectaban, que era muy bueno porque me daba cuenta que era mi imaginación la que trataba de hacer un enlace, cuando me soltaba, podía sentir las energías, el flujo divino. Dejé a un lado mis dudas, mis cuestionamiento sobre la veracidad de lo que narran los evangelios, creo que las dudas deben venir antes o después de una práctica y no cuando se está en ella.


Empecé mi día haciendo ayuno y lo termino muy agradecida.

Este vídeo es parte de la procesión:

video





Job 42: 1-6

Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
Oye te ruego, y hablaré; te preguntaré, Tú me enseñarás.
De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven.
Por tanto, me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza.

Job 7:13-21

Cuando digo: Me consolará mi lecho, mi cama atenuará mis quejas;
entonces me asustas con sueños, y me aterras con visiones.
Y así mi alma tuvo por mejor la estrangulación, y quiso la muerte más que mis huesos.
Abomino de mi vida; no he de vivir para siempre; dejame, pues, porque mis días son vanidad.
¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre él Tu corazón,
y lo visites todas las mañanas, y todos los momentos lo pruebes?
¿Hasta cuándo no apartarás tu mirada de mí, y no me soltarás siquiera hasta que trague saliva?
Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me pones por blanco tuyo, hasta convertirme en una carga para mí mismo?
¿Y, por qué no quitas mi rebelión y perdonas mi iniquidad?
Porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no existiré.

Salmo 38

Oh Señor, no me reprendas en tu furor
ni me castigues en tu ira.
Tus saetas cayeron sobre mí,
y sobre mí ha descendido tu mano.

Nada hay sano en mi carne a causa de tu ira;
ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado,
porque mis maldades se acumulan sobre mi cabeza;
como carga pesada me abruman.

Hieden y supuran mis llagas a causa de mi locura.
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día,
porque mis lomos están llenos de ardor;
nada hay sano en mi carne.
Estoy debilitado y molido en gran manera;
¡gimo a causa de la conmoción de mi corazón!

Señor, delante de Ti están todos mis deseos
Y mi suspiro no te es oculto.
Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
y aun la luz de mis ojos me falta ya...
Aún ciega, mas mis pasos ya andan camino a la Luz.

martes, 19 de abril de 2011

El viento se queja. Gime. Se lamenta.

viernes, 1 de abril de 2011

Siento la Luz

En mi cuerpo, vibrando dentro de mí. Luz como lluvia sobre mí. Siento como todo cambia. El tiempo es otro. Yo soy otra.