jueves, 21 de abril de 2011

Jueves Santo

S.  Bendito sea nuestro Dios eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
C.  Amén
S.n ¡Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti!
      Rey celestial, Consolador, Espíritu de verdad, que estás en todo lugar llenándolo todo, tesoro de bienesy dador de vida ven a habitar en nosotros, purifícanos de toda mancha y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.
L.  Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.
     Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.
     Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal: ten piedad de nosotros.

Así empieza el ritual del jueves santo de la Iglesia Ortodoxa Antioquena de la Ciudad de México. Luego de varias alavanzas, se leen los salmos 3, 38, 63, 88, 103, 143, una letanía por la paz, tropario (cantos litúrgicos), la lectura de los doce evangelios (San Juan 13:31-18:1, San Juan 18:1-28, San Mateo 26:57-75, San Juan 18:28-40; 19:1-16, San Mateo 27:3-32, San Marcos 15:16-32, San Mateo 27:33-54 -al terminar el septimo evangelio se lee el salmo 51-  San Lucas 23:32-49, San Juan 19:25-37, San Marcos 15:43-47, San Mateo 19:38-42, San Mateo 27:62-66) con sus antífonas y catísmas, bienaventuranzas, y a la mitad de la misa la procesión. Intercalando las lecturas y los cánticos en español y árabe.

Éramos los únicos jóvenes en la catedral, al arzobispo se le iluminó el rostro y nos dijo que le alegraba mucho vernos ahí. Las vacasiones empezarón días atrás, pero no quise viajar, quería estar en Pesaj (kabbalah) y en las misas del jueves, viernes y sábado santo; sin embargo, despúes de una efusiva invitación a Pesaj, nos desinvitaron diciendo que el cupo ya estaba al límite y a puertas cerradas uno camina hacia otra parte... jeje, tan bonitos los templos, las iglesias, los lugares sagrados, los espacios espirituales con puertas abiertas. Ayer, uno de mis hermanos me compartió la invitación que le habían hecho al  VAIROCANA ZEN MONASTERY México, y uno no debe nunca darle la espalda a ese tipo de invitaciones, estuvimos presentes en  las enseñanzas del maestro zen Miao Tsan. Habrá quienes me llamen incongruente, o descocada por andar en tan diferentes prácticas espirituales, pero mi brujula anda con todo y yo simplemente me dejo fluir. Y Dios está a donde vaya. Pues la misa de mañana me emociona mucho y aunque representa los funerales de Cristo, es mi ritual favorito junto con el sábado santo dentro de la fe ortodoxa. Y por ella no me he movido de la ciudad. Es quizás porque el rito  se conserva tal cual desde el primer concilio eucoménico, su teatralidad, sus cánticos en árabe, lo que me atraé.

Es la segunda vez que  al estar en la catedral ortodoxa, sin tener un propósito, sin pensarlo previamente, sin desearlo ocurre que percibo siempre a dos ángeles gigantes, no es durante todo el oficio, es en un momento en el que me pierdo en los rezos, o las imagenes, o los cánticos o cuando me suelto, que dos gigantes, como dos columnas muy fuertes me acompañan, aunque también tengo la sensación de que la iglesia caerán en ruinas, pero que esos dos ángeles permanecerán. No deseo, ni quiero que la catedral caiga, es sólo una sensación. Pero mi experiencia del jueves santo no fue sólo esto, quise conecatrme con los evangelios, y en mi cabeza hacía una recreación, tejiendo ficciones, sintiendo escalofríos al poner mis pies en los tiempos de Jesús, pero una mala lectura, u otra intervención sopresa, me desconectaban, que era muy bueno porque me daba cuenta que era mi imaginación la que trataba de hacer un enlace, cuando me soltaba, podía sentir las energías, el flujo divino. Dejé a un lado mis dudas, mis cuestionamiento sobre la veracidad de lo que narran los evangelios, creo que las dudas deben venir antes o después de una práctica y no cuando se está en ella.


Empecé mi día haciendo ayuno y lo termino muy agradecida.

Este vídeo es parte de la procesión:

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